sábado, 29 de noviembre de 2014

NO A LOS ALIMENTOS PROCESADOS

Los nutricionistas aconsejan a sus pacientes consumir comidas integrales que aporten energía y sensación de equilibrio y bienestar. Si aplicas este criterio a la hora de sentarte a la mesa, comprobarás que comer bien se transformará en un hábito sencillo. Pero si recién estás iniciándote en el camino de un estilo de vida saludable y no sabes cómo seguir, a continuación te daremos un par de tips.
Todos aquellos que necesiten cambiar una vida de malas costumbres alimentarias por una dieta sana, deben comenzar a dejar de lado los productos procesados. Con un poco de práctica podrás incorporar una nueva manera de comer y lograrás desterrar el deseo de consumir alimentos procesados. Pero ¿sabes por qué debes tratar de descartarlos en tu régimen cotidiano?

  • Los alimentos naturales son mucho más simples: la comida procesada es aquella que no se encuentra en su estado original CUANDO vas a comprarla. Se considera que un alimento es industrializado cuando viene en un paquete con etiqueta y está compuesto por más de 2 o 3 ingredientes.

    Lo que hacen las fábricas es tomar los alimentos simples, tal como están en la naturaleza, y hacerlos pasar por un proceso complicado llenándolos de ELEMENTOS artificiales; incluso, parte de la elaboración les quita algunos nutrientes importantes. Así, en vez de elegir ingredientes procesados, elige lo simple y mejora tu alimentación.
  • Los agregados artificiales dañan tu salud: frecuentemente la comida industrializada contiene una fuerte cantidad de químicos que pueden causarte obesidad, diabetes, cáncer, problemas neurológicos, alergias y deficiencias cardíacas, entre otras anomalías. COLORANTES, saborizantes, conservantes, jarabe de maíz de alta fructosa, aceite hidrogenado, grasas trans son elementos artificiales perjudiciales para el organismo.

    Por el contrario, incorporando a tu dieta alimentos frescos, orgánicos y en el estado más natural posible no tienes que preocuparte de estar llenando tu cuerpo de aditivos dañinos. Además esta es la opción más saludable pues LOS nutrientes se conservan intactos.
  • Tu nutrición se vuelve deficiente: mientras mayor sea la transformación de los alimentos y mientras más pasos haya entre la materia cruda y la comida terminada, menor porcentaje de nutrientes sobrevive. Durante el proceso de fabricación, muchos elementos esenciales para tu salud son pulverizados y desechados. Ten en cuenta que a la mayor parte de las empresas no les interesa tu nutrición, sino elaborar los productos al costo más bajo posible.

    En cambio, la comida mínimamente procesada no te provoca daños y es excelente para tu salud. De hecho, los alimentos naturales te indican cuándo ya no están frescos porque comienzan a presentar cambios en el color, olor o textura. Todo eso es señal de que sus nutrientes se están arruinando solos.
  • Creas adicciones a ciertas comidas: si no puedes resistirte a un paquete de papas fritas o de tus galletitas preferidas, debes saber que las industrias alimentarias crean sus productos para ello. Normalmente, la comida altamente elaborada contiene mucha grasa, azúcar y sal, lo que aumenta la respuesta del organismo a los químicos que brindan sensación de bienestar.

    ASÍ, cuando ingieres estos alimentos el cerebro libera señales desencadenando fuertes ansias de comer más y más. Lo peor de todo es que ingieres comida sin aportar a tu cuerpo nutrientes esenciales. Imagina que para muchas personas este proceso ocurre varias veces en el día, lo que explica en parte por qué hay tanta población con sobrepeso.

    Además, los productos procesados son pobres en fibra y se digieren muy rápidamente, por lo cual no brindan sensación de saciedad. En CONTRASTE, comer solamente una pieza de fruta basta y no provoca adicción; una naranja o una taza de arándanos, por ejemplo, aportan mucha fibra, agua e hidratos de carbono de asimilación lenta, manteniéndote bien lejos de los atracones.
  • Engordas y no logras bajar de peso: la comida procesada está llena de sabores atractivos dulces y SALADOS; nunca satisface; aporta mucha grasa; te lleva a excesos porque no logras parar de comer. Así, si quieres mantener la línea lo peor que puedes hacer es continuar consumiendo este tipo de productos.
  • No te sientes bien y pleno de energía: ¿alguna vez te has sentido lleno de energía después de comer una hamburguesa con papas fritas o una pizza? La mayor parte de las personas se sienten aletargadas, soñolientas e incluso deprimidas después de consumir comida procesada. Debes tomar estos signos como una alerta de tu cuerpo, que te dice que algo no está bien.

    Por el contrario, los alimentos naturales están llenos de nutrientes reales que te hacen funcionar al 100% durante todo el día y te ayudan a sentirte bien.
  • Comiendo sano ganarás en salud: se calcula que cuando al menos el 80% de tu dieta está compuesta de alimentos integrales y nutritivos, consigues un impacto altamente positivo en tu salud. Lograrlo es fácil; simplemente aléjate de lo que venga en paquetes, cajas y latas, y ve a las góndolas de comidas orgánicas.

    Este tipo de alimentos no contienen químicos artificiales, son creados de manera AMIGABLE con el medio ambiente y pueden conservarse congelados con todos sus nutrientes. La clave está en buscar llenar tu heladera de todo lo que esté cercano a su estado original. 

martes, 25 de noviembre de 2014

TODO LO QUE TIENES QUE SABER ACERCA DE TUS HORMONAS

Puede suceder que a pesar de que hagas deporte, te alimentes sanamente y estés al tanto de todas las novedades sobre salud, sientas que algo anda mal en tu organismo. Entonces quizás te esté faltando una pieza en el rompecabezas: las hormonas.
Tu sistema hormonal afecta tu humor, los niveles de energía, tu peso corporal y muchos otros aspectos de tu organismo. A CONTINUACIÓN, te contamos todo sobre el tema para que aprendas a cuidarte integralmente. 

  • Los anticonceptivos no son la solución mágica para todo: la mayor parte de las mujeres piensa que las píldoras anticonceptivas terminan con el ACNÉ, los síntomas molestos del síndrome pre-menstrual, los cambios de humor… La realidad es que representan una cascada de hormonas artificiales que bloquean por un tiempo el ritmo natural de tu cuerpo y por ende, detienen ciertos síntomas, aunque no solucionan el problema. Para eso debes llevar un estilo de vida saludable.
  • Las hormonas pueden ser tus aliadas: un correcto BALANCE hormonal mantiene tu piel lozana, tu peso estable, tu humor inmejorable y tu energía alta. Debes tratar de conocer tu patrón de comportamiento hormonal para saber cómo afecta el funcionamiento de tu cerebro y tu energía; así podrás diseñar un estilo de vida significativo para ti.
  • El síndrome pre-menstrual muy fuerte no es normal: no debes asumir que porque estás en esos días, tienes que enfrentarte a cambios de humor, ACNÉ, hinchazón o atracones. El cuerpo femenino cumple sus ciclos naturales sin tantas alteraciones; entonces, si mes a mes sufres síntomas fuertes puede que tus niveles de estrógeno y progesterona no estén balanceados. Regulando la DIETA puedes contribuir a restaurar tu equilibrio hormonal.
  • Las hormonas necesitan de las grasas: muchas mujeres que hacen DIETA destierran totalmente las grasas de su régimen sin considerar que sus hormonas reproductivas no pueden cumplir sus funciones sin ayuda de los lípidos, ya que su composición tiene una base lipídica. Intenta seguir consumiendo yema de huevo y otras fuentes naturales de grasas para no interrumpir los procesos hormonales de tu organismo.
  • Puedes mejorar tu fertilidad con la comida: varios años de DIETA o elecciones de alimentación extremas privan a tu cuerpo de los nutrientes que necesita para cumplir sus ciclos. Cada vez más mujeres tienen problemas para concebir aún siendo jóvenes, y parte del problema proviene de una nutrición deficiente. Por más de que no estés segura de querer tener hijos, procura alimentarte sanamente para mantener el balance hormonal.
  • Las DIETAS desintoxicantes pueden afectar tus hormonas: hoy en día están de moda las dietas rápidas para desintoxicarse; sin embargo, las limpiezas con jugos y los regímenes extremos pueden provocar una respuesta interna de estrés en tu cuerpo, haciendo que almacene más grasa. Para desintoxicar naturalmente el organismo y liberar las hormonas adecuadas, el hígado requiere vitaminas, aminoácidos y antioxidantes incorporados a través de una dieta integral.
  • La mayor parte de los desórdenes hormonales están relacionados con la nutrición: si quieres optimizar la actuación del estrógeno, progesterona, testosterona, cortisol y de la glándula tiroides, debes mejorar la provisión interna de micronutrientes en tu organismo. ¿Cómo? Alimentándote sanamente con alimentos naturales llenos de vitaminas, minerales y aminoácidos.
  • Debes regular la actividad física según tu ciclo hormonal: el metabolismo, el humor, el cortisol y la testosterona fluctúan según un patrón predecible, de acuerdo a tu ciclo menstrual. Así, debes adaptar el entrenamiento físico al comportamiento de tus hormonas. En vez de hacer siempre la misma clase de gimnasia, puede que para una semana sea mejor una sesión de aeróbicos y para la semana siguiente, el yoga.
  • Algunos problemas gastrointestinales están asociados a condiciones hormonales: cuando tu sistema digestivo no funciona adecuadamente (vas poco al baño, te sientes hinchada después de comer, necesitas tomar antiácidos con frecuencia) tu organismo no puede eliminar toxinas ni absorber nutrientes en forma apropiada. Esto crea un ambiente propicio para los desequilibrios hormonales.
  • El orgasmo brinda beneficios para el balance hormonal: durante el orgasmo el cuerpo libera oxitocina y otras sustancias que regulan tu ciclo menstrual, mejoran tu performance en el sexo y aumentan tu fertilidad. Al mismo tiempo, se evacua el exceso de cortisol. No obstante, es importante que tengas en cuenta que este proceso se realiza no en el momento de éxtasis (el clímax) sino en el orgasmo, es decir durante el placer previo que aumenta progresivamente.